SERIE. UNA CARTA A LA IGLESIA- TEMA: «JUSTIFICADOS, SANTIFICADOS Y REDIMIDOS

SERIE. UNA CARTA A LA IGLESIA- TEMA: «JUSTIFICADOS, SANTIFICADOS Y REDIMIDOS

Comunidad Cristiana Soyapango. 8 de octubre de 2017

Serie: Una carta a la Iglesia

JUSTIFICADOS, SANTIFICADOS Y REDIMIDOS

1 Corintios 1:30-31 “30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; 31 para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.”

1 Corintios 1:30-31(NVI) “30 Pero gracias a él ustedes están unidos a Cristo Jesús, a quien Dios ha hecho nuestra sabiduría —es decir, nuestra justificación, santificación y redención— 31 para que, como está escrito: «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor».”

EN CRISTO:

  1. HEMOS SIDO JUSTIFICADOS.

Justificar: Justificar, como término jurídico, significa absolver (declarar justo) y proporcionar sentencia favorable en un juicio. Su extensión como término teológico, implica que el hombre, reo del juicio final, comparece ante Dios, el Juez justo, acusado de sus pecados; puede obtener la condenación o la salvación, ambas eternas.

Romanos 4:24-25 “24 sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, 25 el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.”

Romanos 5:1-2 “1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.”

  1. HEMOS SIDO SANTIFICADOS

Santificación: el proceso de ser santificado sólo a través de los méritos y la justificación de Jesucristo a través de la obra del Espíritu Santo. La santificación no puede ser alcanzada por méritos humanos, sino solo a través de la obra y el poder divino.

Romanos 6:19-23 “19 Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. 20 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.  21 ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. 22 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. 23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”

  1. HEMOS SIDO REDIMIDOS.

Redención: Redención (del prefijo re, de nuevo, y émere, comprar), literalmente significa comprar de nuevo. Redentor es quien redime. La redención constituye uno de los dogmas centrales del cristianismo, que reconoce a Jesucristo como “el Redentor”, pues murió en la cruz para salvar a la humanidad de la muerte y abrirle las puertas del Reino de los Cielos, en un sacrificio por amor a la humanidad.

Hebreos 9:11-12 “11 Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, 12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.”

Lucas 10:17-20 “17 Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. 18 Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.  19 He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. 20 Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.”