SERIE: LAS FAMILIAS NECESITAN DE DIOS – TEMA: «RECONOZCA LA LUCHA ESPIRITUAL»

SERIE: LAS FAMILIAS NECESITAN DE DIOS – TEMA: «RECONOZCA LA LUCHA ESPIRITUAL»

Comunidad Cristiana Soyapango. 21 de mayo de 2017

Serie: Las familias necesitan de Dios

RECONOZCA LA LUCHA ESPIRITUAL

Efesios 6:10-18 “10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, 15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.  16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;”

Podemos decir dos cosas:

  • Nuestra lucha en realidad no es en contra de lo que uno mira sino en contra de lo que uno no mira.
  • Por lo tanto, el inicio de nuestra victoria es entender contra quién uno pelea, es reconocer que es una lucha contra las huestes espirituales de maldad.

Lucas 8:26-32, 38-39 “26 Y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea.  27 Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros.  28 Este, al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes.  29 (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y le ataban con cadenas y grillos, pero rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.)  30 Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él…31 Y le rogaban que no los mandase ir al abismo.  32 Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y les dio permiso. 33 Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó…38 Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él; pero Jesús le despidió, diciendo: 39 Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.”

¿Cómo vencer en mi familia esta lucha espiritual?

  1. JESÚS DEBE REINAR EN MI VIDA Y EN MI FAMILIA.

Efesios 6:10-12 “10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

  1. NUESTROS HOGARES DEBEN ESTAR LLENOS DE VERDAD Y JUSTICIA

Efesios 6:14 “14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,”

  1. EN NUESTROS HOGARES DEBE SER PREDICADO EL EVANGELIO.

Efesios 6:15 “15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.”

  1. DEBEMOS PROMOVER LA FE EN DIOS EN NUESTROS HOGARES.

Efesios 6:16 “16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.”

  1. DEBEMOS ORAR JUNTOS COMO FAMILIA

Efesios 6:18 “18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”