Comunidad Cristiana Soyapango. 17 de enero de 2021

Serie: La Restauración

SANIDAD DE MIS HERIDAS

Éxodo 15:26 “y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.”

¿Cómo encontramos sanidad de nuestras heridas?

  • Si vamos a ser restaurados por Dios, debemos estar a cuenta con Él, buscar sanidad con el prójimo y con nosotros mismos.

Para ser sanado:

  1. EL PERDÓN DEBE SER PARTE DE MI ESTILO DE VIDA.

Existes tres clases de perdones:

  • El perdón de Dios.

2 Crónicas 7:14 “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”

 

  • El perdón de/a mi prójimo.

Mateo 18:21-23 “21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”

 

  • El perdón a uno mismo.

Juan 8:11 “Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.”

 

  1. DEBO APRENDER A VIVIR EL CAMINO DE LA SANIDAD.

 

  • La vida es 10% lo que me pasa y el 90% restante es como reacciono ante eso que me pasa.

¿Cuál es el camino de la sanidad? Es el camino que me muestra la Palabra de Dios.

Salmos 119:27 “Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas.”

Salmo 119:33 “Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, Y lo guardaré hasta el fin.”

Salmos 143:8 “Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma.”

 

  1. DIOS PUEDE SANARNOS DE LAS HERIDAS FÍSICAS, EMOCIONALES Y ESPIRITUALES.

Éxodo 15:26 “y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.”